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Vinos & Sabores Revista


Planeta Ski

Snowbird, a 29 millas de Salt Lake, Utah, resume jerarquía, nieve excepcional, confort, una hotelería brillante y diversión plena.

por Carlos Mira

 

Quien llega por primera vez a Salt Lake, la capital de Utah, no imagina que a 45 km de allí se despliega un centro de ski de esta magnitud y belleza. Exactamente se halla ubicado en el corazón del Wasach-Cache National Forest en Little Cottonwood Canyon. Unido a la ciudad por una ruta soñada, Snowbird es un paraíso para los esquiadores. Flanqueado por el monumental hotel The Cliff, el centro tiene pistas para todos los gustos. El 27% de ellas esta dedicado a principiantes, el 38 a esquiadores intermedios y el 35 a avanzados. Cubre una superficie de 1750 hectáreas con dos metros de nieve de baja densidad, seca y en polvo; el gran valor agregado de los centros de Utah.
Posee un funicular de elevación que carga 120 personas y 10 aerosillas de alta velocidad, que funcionan diariamente de 9 de la mañana a cuatro y media de la tarde. Chickadee, una de las pistas especiales está habilitada para ski nocturno los miércoles, viernes y sábados. El centro puede manejar unos 16800 esquiadores por hora.
La cima se halla a 3100 m. en Hidden Peak. El valle de la montaña se encuentra en Baby Thunder a 2000 m. sobre el nivel del mar. Desde allí funcionan las aerosillas y el funicular. Los mil metros a la cima son cubiertos por el fonicular en aproximadamente 6 minutos.
Los precios para un pase de adulto es de U$S 62 por todo el día y de U$S 53 por medio día en el funicular. Las aerosillas cuestan U$S 51 y U$S 45 respectivamente. Hasta dos chicos menores de 12 años pueden esquiar gratis acompañados por un adulto que pagó su pase.
La pista más larga, Chip’s Run, mide 4,2 km y el descenso completo más largo, Gad Valley, se extiende por 5.25 km.
Para los iniciados, Snowbird ofrece una gama variada de clases de instrucción en la Mountain School tanto para esquiadores como para los amantes del snowboard.
La temporada larga se extiende desde mediados de noviembre hasta mediados de mayo, ajustada por las condiciones de nieve y del clima.
Al pie de la montaña madre, se levanta The Cliff, un hotel impresionante por su estructura, sus servicios y su paisaje. Y aporta un porcentaje mayoritario de las 882 camas que dispone el centro. Las otras estan provistas por propiedades más chicas, el Lodge at Snowbird y el The Inn and Iron Blosam.
El Cliff tiene un spa en los dos pisos superiores de su estructura que resulta difícil describir con palabras. La piscina y un jacuzzi gigante, al aire libre pero con agua climatizada – en el caso de la piscina- están rodeados de paredes de vidrio que dejan ver la imponencia del paisaje, con el Hidden Peak delante de la vista. Los servicios incluyen una experiencia total para el cuerpo, la mente y el espíritu, desde masajes especiales hasta envolturas vegetales, tratamientos para la piel, peluquería y faciales.

A la hora de comer
La oferta es múltiple. El “Aerie Restaurant”, el lugar de lujo del The Cliff, ubicado en el último piso, sirve desayunos y las comidas principales con acento en platos americanos y una variada carta de vinos. También tiene un sushi bar.
El “Atrium Restaurant” es un sitio escénico para comer. Allí se sirven desayunos de pastelerias y café y un almuerzo buffet, bañado por el sol.
El “Forklift” también sirve las tres comidas principales a la vera del fuego a leña en la base del Snowbird Center, desde donde parten los sistemas de elevación.
El “Keyhole Junction” ofrece comida de especialidad mexicana complementada con una larga selección de tequilas.
El “Lodge Bistro” es el típico restaurant gourmet en un ambiente cálido que incluye un bar.
Para las carnes de primera, el “Steak Pit” es el lugar. También sirven frutos de mar, centollas, langostinos, calamares.
La influencia de las cocinas italianas, españolas y del sur francés se encuentran en “Wildflower Restaurant”, en un ambiente íntimo, no en el Cliff sino en el Blosam Lodge.
La multiplicidad de lugares para comidas rápidas y snacks superarían los límites de este artículo, pero esa sola referencia vale para imaginarse lo que se puede encontrar en materia de variedad.

Y las compras?
Ningún viaje estaría completo sin los recuerdos. Snowbird esta lleno de posibilidades para satisfacer esta necesidad. Ropa elegante y deportiva, equipos de esquí, indumentaria para el deporte, libros, regalos, óptica, todo está pensado y dispuesto como para no irse sin nada.


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