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Vinos & Sabores Revista


Costa do Breezes
El Superclubs Breezes en Costa do Sauipe, Barsil, impregna con su diversión, su despliegue y su onda todo el desarrollo que ese destino imaginó para el visitante hace 5 años.

Cuando, hace unos 5 años, se decidió desarrollar Costa do Sauipe -una franja costera a una hora y media (75 km) de Salvador en el nordeste brasileño-, pocos podían anticipar el estruendo de diversión, actividad, deportes y naturaleza que hoy en día se ofrece allí. Pero de los 5 hoteles instalados, el Breezes parece haber convocado y recibido ese ángel especial que lo distingue por su onda y su “cultura”.
Un “superinclusivo” que lo recibe en sus brazos desde el mismísimo aeropuerto de Salvador de Bahía y que lo hace olvidar de su dinero, sus tarjetas y sus preocupaciones durante toda su estadía. Un predio enorme que lo espera sin puertas, con la amplitud y la libertad que pronto comenzará a disfrutar en cada minuto que viva allí
El Breezes alberga 324 cuartos y suites dispuestos en cuatro edificios perpendiculares al mar. El frente de las suites de lujo en la Torre del Sol abren sus ventanas y sus balcones al océano y la playa. El espacio de las luxury suites constituye una característica en sí: una habitación con baño en suite, vestidor y balcón propio; un living enorme con dos frigobar, dos placares adicionales, un bar y un balcón que la recorre en todo su ancho.
La vida en el Breezes recupera años. Uno tiene la sensación de un ligero cansancio físico por la noche, pero al mismo tiempo se siente muy relajado mentalmente. Gran parte de esa sensación tiene nombre y apellido: el equipo de entretenimientos que, compuesto por chicos y chicas incansables, no dejan de inventar actividades para mantenerlo a uno todo el tiempo ocupado y con la cabeza sólo puesta en la diversión. Gym, bicis, bailar en el agua y fuera de ella, música, tenis, cabalgatas, jogging por la playa, kayacs, fútbol, volley, water polo, en fin, lo que uno quiera, si quiere. Si no quiere, puede relajarse tomando sol, haciéndose masajes o bebiendo cerveza, pero al fin y al cabo, el destino final del desenchufe será el mismo.
El Breezes tiene 5 restaurantes. Jimmy’s, Pastafari, Munasan, Market Place y el Tropical by the Pool. En Jimmy´s se desayuna, se almuerza y se cena con un nivel de calidad difícil de alcanzar en un all inclusive. Cada día las especialidades varían y uno encuentra cocina bahiana, latina, italiana, asiática, etc. El desayuno es variado y amplio: frío y caliente, frutas, jugos, una mesa light, dulces. Es llamativo, en las cenas, que las bebidas alcohólicas estén servidas por mozos: el servicio superador del “todo incluido” típico, en donde uno se atiende solo. Esa “exageración” se repite alrededor de la piscina, cuando incontables ofertas de cerveza y gaseosas acompañan la tarde de la mano de mozos que recorren las reposeras.
Cuando uno ingresa a Breezes recibe un cuadernillo con la semana de entretenimientos y tres tarjetas para los restaurantes de comida temática (Italiana, japonesa e internacional). Las primeras reservas ya están hechas de antemano, aunque uno puede cambiarlas si desea otro orden. Luego, con las tarjetas, puede hacer reservas adicionales para el resto de los días. En “Munasan” comerá especialidades japonesas, por su puesto con palitos. En Pastafari, lo espera Italia con sus fiambres y “antipastis” en una mesa buffet que entra por los ojos. Después el menú a la carta con todo lo que puede esperar de la cocina de la península. En el Market Place los platos son internacionales pero con la misma distinción. Los tres restaurantes son ideales. La cantidad de mesas justas para sentirse acompañado y cómodo a la vez. Iluminados con habilidad y dispuestos con categoría, la calidad de su servicio y de su mercadería son de primerísimo nivel.
En el rubro entretenimientos la actividad es descollante. Para aquellos a los que nos gusta no quedarnos sin hacer nada, el Breezes es el paraíso. Literalmente se puede saltar de una cosa a la otra sin solución de continuidad. Se puede pasear en bici por una senda que recorre en una línea paralela a la playa el desarrollo de los 5 hoteles. En ese recorrido se puede ingresar a un pequeño mall, replica de las callecitas bahíanas, donde abundan las boutiques de ropa, los bares y los restaurantes. Se puede jugar al fútbol a partir de las 5 de la tarde en el “Clube do Esporte”, ubicado directamente enfrente de ese mall. El Breezes tiene tres canchas de tenis con iluminación y con equipo gratis si no quiere llevarlo desde casa. En el ingreso atravesará un magnífico campo de golf de 18 hoyos que invita a jugar una vuelta aún antes de hacer el check in. Impecablemente mantenido y de diseño desafiante para el aficionado.
El Centro Ecuestre tiene una cabalgata incluida en algún día de la semana. Se hace a través de las dunas que enmarcan a Costa do Sauipe desde arriba. Muy divertido y escénico, dura aproximadamente 45 minutos.
En el lobby del hotel hay dos mostradores de proveedores de servicios turísticos donde pueden contratarse excursiones (obviamente fuera de las cubiertas por el hotel). Se puede ir a Praia do Forte para ver los lugares donde las tortugas marinas vienen a desovar, o a observar las ballenas en una excursión de 4 horas a 25 millas de la costa. Pero definitivamente para los más aventureros recomendamos los cuatriciclos. A unos diez minutos del Breezes (un servicio de Jeeps recoge a los interesados en la puerta del hotel) se comienza un recorrido de 20 km por un terreno completamente irregular, agrietado, con subidas empinadas y bajadas sublimes, con bosques de casuarinas y arenas blancas hasta llegar a los rápidos del Río Sauípe, de donde todo el complejo toma el agua para potabilizar. Allí, trasbordo a unos gomones con forma de tabla de surf para completar unos doscientos metros río abajo a pura brazada, antes de retomar los “dune buggies” para el trayecto de regreso. Sensacional.
Para dar una idea de la magnitud del Breezes, digamos que tiene un circo incluido. Con la posibilidad de tomar clases de trapecio, trampolín y camas elásticas pero, también, con una función completa a cargo de especialistas en una de las noches de la semana. Un hallazgo, realmente.
Logicamente los entretenimientos obvios no faltan. La disco se llama “Hurracaines” y también funciona un Piano bar con karaoke incluido y diversión para los adolescentes. Los juegos bajo techo abundan: pool, ping pong, domino, cartas, backgammon. El Fitness Center es muy completo con máquinas para correr, elementos para ejercicios de piso, estiramiento, musculación superior e inferior y pesas.
Todo sin tocar su billetera, que seguirá guardada en la safety box del cuarto como el primer día en que se instaló. Una lástima que se termine. Pero el sabor de un alto en el medio de un año de tensiones tiene un nombre cerca de Buenos Aires: el Superclub Breezes de Costa do Sauipe que a fuerza de impregnar el lugar con su onda casi ha hecho de él un sinónimo de su propio nombre.

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